Blog

Pacientes y familiares Mind académico Investigación
depresionmind

Depresión Postparto: Tristeza en el momento más feliz de la vida.

Uno de los momentos más bonitos de las mujeres y que recuerdan con mayor ilusión es el periodo de la maternidad. Hay cambios en el cuerpo, en la relación con la pareja, en la imagen corporal y hasta en las emociones. Así como el embarazo suele ser un periodo de alegría y felicidad, también puede traer cambios en el estado de ánimo que pueden llevar a alterar el embarazo y el cuidado del bebé.

Durante el embarazo el sistema hormonal tiene muchos cambios, y estas sustancias se van incrementando de forma progresiva para poder garantizar la viabilidad del feto y del sistema placentario. Cuando el bebé nace y se da la expulsión de la placenta muchas de esas hormonas caen y esto puede llevar a que en algunos casos, donde hay predisposición biológica, las mujeres puedan tener periodos de disminución de su estado de ánimo, ansiedad o angustia, sensibilidad, fatiga, lentitud e irritabilidad. Muchas mujeres en el periodo postparto, quizás entre un 40 y 70% pueden desarrollar esos cambios de forma leve y muy transitoria, suele empezar en la primera semana y resolverse en la semana siguiente sin ningún tratamiento. Esos pequeños cambios del estado de ánimo se han llamado en el idioma inglés como “maternity blues” o “baby blues”.

“Yo me puse triste porque pensaba que lo que pasaba era que ella no quería el hijo o que se quería separar. Yo me puse malgeniado con ella porque no alimentaba a la bebe y la dejaba quemar. Yo le llevaba cosas y no se alegraba, yo decía que era muy malagradecida y me iba. Yo nunca pensé que eso era una depresión”

 (Esposo de paciente con depresión postparto, 32 años, chef de profesion)

 

1 de cada 8 mujeres aparte de experimentar estos síntomas que son leves y normales pueden llegar a desarrollar una depresión postparto, en la cual los síntomas son más severos, generan sufrimiento y problemas e la funcionalidad. Incluso algunos estudios muestran que aproximadamente la mitad de las mujeres que desarrollan depresión postparto ya vienen presentando síntomas leves de tristeza, sensación de soledad, ansiedad o irritabilidad desde antes del parto.

En la depresión postparto los síntomas se pueden presentar en el cuerpo y en la mente. La paciente empieza a tener tristeza la mayor parte del tiempo, deja de disfrutar las cosas que le dan placer, llanto, debilidad y aumento de las preocupaciones. La mamá se vuelve más negativa y catastrófica, piensa que no va a ser capaz con su bebé y que no lo va a poder cuidar, incluso puede sertirse poco interesada por todo lo relacionado con el. Un 60% de las mujeres con depresión postparto también tienen pensamientos obsesivos, y se le vienen a la cabeza el miedo de poder hacerle daño al bebé, imágenes feas o de agresión, e ideas repetitivas que no tienen ningún objetivo. Al verse la mujer tan desmotivada por su bebé y con esas ideas negativas en la cabeza suele empezar a sentirse muy culpable y auto reprocharse, todo esto empeora más la situación.

Otros síntomas que pueden aparecen son los problemas para dormir, la disminución o el aumento del apetito, las ganas de permanecer en la cama, la sensibilidad y la desconcentración. El deseo sexual se baja, los movimientos se vuelven más lentos y a la mamá le empieza a dar más pereza compartir con otras personas, por lo que intenta permanecer en su cuarto la mayor parte del tiempo. Es frecuente también que las personas piensen en la muerte, se sientan sin esperanzas y con baja autoestima.

Algunas personas de la familia o incluso la misma mujer suelen pensar que muchos de estos síntomas depresivos son por anemia, por mala alimentación, por la fatiga del parto o por los trasnochos de los primeros días. Es importante como familia no culpabilizar a la paciente, escucharla y tratar de preguntarle por más síntomas para entender bien que es lo le pasa. La depresión postparto no es una enfermedad que sea explicada por falta de afecto, por problemas espirituales o por desnutrición, Es una enfermedad y debe recibir tratamiento.

 

“Para mí fue muy duro todo ese tiempo, solo pude sobrellevarlo con ejercicio, con Dios y con mi tratamiento. Yo no sabía que lo que tenía era depresión, creía que todo era normal. Y tuve miedo a los medicamentos, pero afortunadamente me dejé llevar. Yo me paraba por la mañana y ni siquiera quería ver a mi niña, eso me hacía sentir más mal, no quería que nadie me visitara. Me tomaba todo lo que me decían, bebidas, hierbas y cosas, y antes eso me hacía sentir peor. Muchas veces me sentía como un zombie y mi cuerpo era débil. Ya estoy mejor, muchísimo mejor y llevo 8 meses estable. Gracias”

 (Mujer, 24 años, abogada, depresión postparto)

Lo más importante cuando una mujer está en una situación de estas es buscar ayuda, comentarle a alguien cercano y hablar con el médico de familia, con el gineco-obstetra o con las enfermeras del hospital o de la EPS. Ellos sabrán cómo entenderla y le explicaran los pasos a seguir. Han tratado y escuchado a muchas mujeres con la misma situación. A muchas mujeres les da verguenza contar esos síntomas a otras personas, pero es importante dejar la timidez y no quedarse callada.

Los tratamientos para la depresión incluyen 4 pilares, de la misma manera como cuatro patas sostienen una mesa.

  • Apoyo familiar: El acompañamiento de la familia y los amigos es importantísimo para que la paciente se sienta fortalecida y pueda salir de la depresión. No juzgarla, tener paciencia y permitirle que hable y se desahogue, y mostrarle prudentemente que ella si puede con el cuidado del bebé y que es importante para todos.

 

  • Estilos de vida saludables: Evitar permanecer en “modo cama”, si el cerebro y el cuerpo no se estimulan esto puede aumentar más la depresión. Levantarse, ducharse, recibir el sol, dar una caminada corta, mantener las manos ocupadas y distraerse para evitar la “pensadora” puede ser de gran utilidad. Es muy importante tener un alimentación equilibrada.

 

  • Acompañamiento por psicología: Los estudios muestran que seguimiento con un buen psicólogo o psicóloga puede ser muy útil, por qué ellos pueden ayudar a la mujer a cambiar algunos pensamientos por otros más positivos, a saber sobrellevar la culpa y las obsesiones, y es un espacio profesional donde ella se puede desahogar sin problemas.

 

  • Medicación: Muchas mujeres con depresión posparto cuando no han mejorado o cuando los síntomas son muy fuertes pueden necesitar el acompañamiento con algún medicamento. Afortunadamente los médicos tienen muchas opciones de tratamiento que son seguras y que no generan ni sedación ni dependencia, y que no afectarán de forma importante al bebé. El tratamiento adecuado le permitirá a la mujer en depresión estar feliz y activa, y disfrutarse ese periodo tan importante de su vida. Los medicamentos que se utilizan en estas situaciones aumentan la cantidad de serotonina a nivel cerebral y ayudan a prevenir las recaídas a futuro. No se automedique, incluso los medicamentos naturistas pueden empeorar los síntomas o disparar la ansiedad.

La depresión postparto es muy común y todos los que estamos al rededor de una madre debemos pensarla. El acompañamiento de la familia, los estilos de vida saludables, psicología y la medicación antidepresiva son las cuatro opciones que tenemos para que una mujer en la etapa del postparto vuelva a recuperar la felicidad y se disfrute a su bebé. Si usted está leyendo este artículo e identifica síntomas de los que describimos no dude en comentárselo a su médico y al ginecólogo-obstetra, que seguro ellos la podrán guiar y le ayudarán para que pronto este mejor.

Puedes seguirnos por facebook para recibir nuestros artículos, nos encuentras como MIND.

Cristian Vargas Upegui

Contáctenos ahora mismo

    WhatsApp chat