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¿Qué es la demencia senil?

¿Qué es la demencia senil?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha definido a la demencia senil como un síndrome crónico y progresivo que manifiesta deterioro de la función cognitiva.
En estos casos, la capacidad para procesar los pensamientos disminuye considerándose como una evolución acelerada y anormal del envejecimiento.

Se ven afectados: la memoria, el pensamiento, la orientación, la comprensión, el cálculo, la capacidad de aprendizaje, el lenguaje y el juicio lógico.

La edad aproximada en la que puede presentarse la demencia senil es los 60 años, esto va a depender entonces del estado de envejecimiento en el que se encuentra una persona.

El daño que causa la demencia senil está dado a partir de la pérdida de las células nerviosas y sus conexiones en el cerebro.
Según sea el área del cerebro que se ve afectada, el impacto puede manifestarse de diferentes maneras en cada individuo.

5 características de la demencia senil:
1. Empieza a dificultarse la realización de varias tareas a la vez.
2. Se hace complejo resolver problemas
3. Cuesta tomar decisiones sin el apoyo de otra persona.
4. Se dificulta recordar hechos recientes
5. La agilidad mental disminuye.

Es cada vez más evidente por ejemplo, que una conversación no mantiene un hilo coherente o que cuesta recordar de lo que se estaba hablando.
Empieza también a aparecer dificultad para conciliar el sueño, pacientes con demencia senil suelen sufrir de insomnio reduciendo las horas de sueño que el cuerpo necesita para recuperarse, esto en consecuencia afecta de vuelta a la salud del paciente.

Si bien, ahora el concepto o palabra Senil se considera erróneo ya que la demencia puede llegar en diferentes estadíos etarios, es importante destacar que la enfermedad como tal está ligada a la edad avanzada y al desgaste natural del organismo con el paso de los años.

El Alzheimer, está asociado a la demencia senil por sus condiciones y características en cuanto a la pérdida de la memoria.
En casos avanzados de demencia senil puede notarse cambios más abruptos que los nombrados anteriormente, por ejemplo, comportamientos inapropiados en público y empobrecimiento de las capacidades sociales de relacionamiento.
Algunas veces puede haber agresividad y desconcierto en el paciente por no tener la capacidad de entender el contexto si ha perdido la noción de lo que está sucediendo.

A esto se suma la pérdida de conocimiento sobre el nombre de los objetos, incluido el de personas cercanas, familiares y amigos. Algunas veces desconocimiento de la propia realidad, de su nombre o su historia.

Es común que muchos pacientes que sufren estas condiciones deriven en estados de depresión que deben ser controlados por un especialista y acompañados por el círculo cercano para aminorar las consecuencias y permitir en todo caso que la calidad de vida del paciente sea la mejor posible.

Diagnóstico:
Si bien hay características evidentes más allá de que la edad sea un factor determinante, es importante realizar el diagnóstico siempre a través de un especialista ya que hay una clasificación médica de la demencia senil que sitúa al paciente en rangos que varían y pueden tratarse de maneras diferentes.

La demencia senil puede clasificarse en dos grupos:
1. Demencias degenerativas primarias
2. Demencias secundarias

Dentro de las primarias está el Alzheimer y la demencia con cuerpos de Lewy. Esta segunda se caracteriza por la acumulación de una proteína en determinas zonas del cerebro formando placas. No es tan fácil de diagnosticar.

Las demencias secundarias pueden darse por accidentes cardiovasculares, obstrucciones o hemorragias en el cerebro que como consecuencia presentan características de demencia. Suelen ser las segundas más comunes.

Para tener un resultado claro y preciso es importante que el especialista realice primero pruebas físicas de equilibrio, memoria, orientación, juicio, entre otras.
Adicional se deben realizar exámenes médicos, como las tomografías, que evidencien el estado del cerebro en imágenes.
Adicional, un análisis de laboratorio permite evaluar estados de inflamación por ejemplo e incluso deficiencias en vitaminas.

Es recomendable que se haga una evaluación psiquiátrica, en caso de una posible depresión, sobretodo porque el uso de algunos fármacos puede afectar los procesos cognitivos.

Los pacientes con demencia senil pueden ser tratados con medicación o como alternativa, se puede adoptar dinámicas menos invasivas que involucran a su entorno cercano. La terapia ocupacional se encarga de hacer seguimiento a pacientes que así lo necesiten ofreciendo una respuesta de calidad de vida mejor.
Además, si el paciente está en condiciones, puede realizar actividad física que le permita mantener un estado de salud en general mucho más óptimo que si elige el sedentarismo en esta etapa de su vida.

Finalmente, la comprensión de quienes rodean a un paciente con demencia senil, es uno de los factores determinantes para que sea llevadera y pueda asumir este estado con mayor tranquilidad y paz.

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