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¿Qué es lo que causa la depresión?

¿Qué es lo que causa la depresión?

Es importante saber que la depresión puede tener causas psíquicas y causas físicas.
La diferencia radica en los factores que la producen siendo estos de naturaleza biológica o externa.

El cuerpo y la mente trabajan de la mano, en ocasiones hay ciertas desconexiones que pueden devenir en enfermedades y en este caso podemos vincular a la depresión algunas afecciones que suceden en la parte biológica como alteraciones hormonales o factores externos como situaciones o cambios repentinos que generan un choque de emociones profundas y algunas veces incontrolables.

Es claro también, que la depresión varía de un individuo a otro. Las intensidades, las manifestaciones físicas, incluso las causas son diferentes para cada uno.
De esta manera, es importante analizar cada caso de manera particular para encontrar una respuesta y una solución o tratamiento adecuado, sin caer en el autodiagnóstico que en verdad representa un gran riesgo.

Para empezar identifiquemos las dos grandes categorías de causas:

Causas genéticas / hormonales:
Esta es una condición inherente a la composición genética de cada individuo. Está asociada a los procesos biológicos naturales.
Dependiendo de esta configuración, una persona puede ser más vulnerable a sufrir una depresión, el riesgo aumenta dependiendo de ciertos genes o factores físicos.

Causas externas / entorno:
Estas condiciones circunstanciales determinan, no el resultado pero sí afectan a la persona desarrollando la posibilidad de una depresión. En estos casos, va a depender de cómo cada uno reacciona ante un suceso complicado o difícil.
Hay personas que pueden procesar el dolor de manera diferente, pueden resultar más o menos afectadas, esconder los sentimientos o incluso aislarse de manera que la negación es la respuesta que mejor manejan.

Sin embargo, es absolutamente normal que la reacción ante un suceso perturbador difícil de aceptar sea la de una profunda tristeza acompañada de rechazo a la realidad.
Está claro que no depende de una fortaleza o debilidad emocional si la depresión aparece o no. No necesariamente las personas más emotivas sufren de esta condición.

5 situaciones externas que pueden derivar en una depresión:
1. Cambios drásticos en una relación personal: Divorcios, separaciones.
2. Muerte de un ser querido.
3. Respuesta negativa a un trabajo o proyecto deseado.
4. Cambio de lugar de residencia.
5. Enfermedades diagnosticadas a la persona o alguien cercano.
Físicamente, el cuerpo responde a estímulos externos, manifestando una incomodidad en el organismo.
Por ejemplo, los climas extremos pueden modificar nuestras defensas y generar en el cuerpo la necesidad de disminuir su consumo de energías, de esta forma podemos llegar a sentirnos sin fuerzas e incluso no de muy buen humor.
Sin embargo, para que pueda ser considerada una depresión como tal, el estado en general debió responder a diferentes factores.

Genética – Depresión hereditaria:
Estudios han comprobado que existe un gen que podría ser el responsable de transmitir la predisposición a sufrir depresión de una generación a otra.
Con esto es importante considerar los casos que se han presentado en familias de manera repetitiva para estar atentos y prevenir en todo caso una situación que puede ser controlada médicamente sin que esto signifique que necesariamente toda persona que pueda tener un gen por herencia va a sufrir depresión.

En la mayoría de los casos, el tratamiento incluye medicación que obligatoriamente debe ser monitoreada por un profesional de la salud mental.
No se debe interrumpir el tratamiento sin recomendación del médico. La dosis se debe disminuir de forma gradual y segura.

Estadísticas:
Se sabe que la depresión puede afectar tanto a hombres como mujeres, sin embargo, las cifras arrojan resultados mayores en cuanto a las mujeres que sufren esta condición.
Se sabe que no hay una edad determinada, puede aparecer en cualquier momento de la vida. Se ha detectado en menores de edad pero es más común que aparezca entre los 20 y los 40 años.

Está además asociada a otras enfermedades, quiere decir que puede aparecer como consecuencia de otro trastorno o enfermedad, afectando las capacidades para realizar actividades normales o el relacionamiento a nivel social.
De hecho, se conoce como una de las razones más comunes en cuanto a las discapacidades laborales y escolares.

En casos extremos, la depresión puede llevar al suicidio. Lo cual se torna absolutamente grave y precisa de un acompañamiento permanente del paciente que manifiesta la posibilidad de atentar contra su propia vida.

10 síntomas que pueden evidenciarse en una persona con depresión:
1. Cambios relevantes en la personalidad.
2. Evitan salir de la casa o socializar, fobias sociales.
3. Desgano en la realización de las tareas más básicas.
4. Falta de apetito.
5. Sentimientos de culpa constantes y autocrítica.
6. Ansiedad crónica.
7. Alteraciones en el patrón del sueño.
8. Ausencia de interés sexual .
9. Irritabilidad, enojo, reacciones violentas.
10. Baja autoestima, algunos casos vienen acompañados de autolesiones.

En conclusión, una vez que el diagnóstico esté hecho de manera responsable y profesional, es recomendable que haya un tratamiento terapéutico en el que se haga un acompañamiento de todo el proceso, se busquen causas, se procese la información y se procure una mejora de la condición.

 

Por Juan Pablo Salazar Arias, MD

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